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¿ Cómo aprovechar las rutinas diarias para realizar tareas cognitivas?

¿ Cómo aprovechar las rutinas diarias para realizar tareas cognitivas?

Durante el desayuno lee y elige un par de noticias. 

Intenta que sean variadas y, siempre que sea posible, es preferible buscar noticias positivas y que se escapen un poco de la situación actual.
Apunta los datos más importantes e intenta memorizarlas.
Haz un primer intento a los 5 minutos. Has sido capaz de recordarlo todo? Si es que no, repasa la información y vuélvete a poner a prueba en un rato (20-30 minutos). 

Estos días que estamos en casa, podemos dedicarnos a poner las cosas en orden. 


Quien no tiene un montón de facturas o informes médicos para organizar o una caja con medicamentos para elegir? Piensa en qué te convendría organizar y ponte. Organiza según la fecha, según la especialidad médica o, en caso de las medicinas, es un buen momento para sacar todas las que estén caducadas (recuerda reciclar!). 


Lee un libro o escucha un audio-libro. 


Si tienes dificultades en la lectura y te está costando encontrar un material apropiado para ti, puedes acceder a plataformas como www.lecturafacil.net donde proporcionan materiales para toda clase de lectores. Una vez elegido el libro puedes intentar hacer un resumen de cada capítulo o mejor, ¡sé creativo y haz un esquema! Esto amenizará tu lectura y será la mejor estrategia para poder seguir el hilo de la historia sin perderlo. Explica el contenido del libro a tu familia y amigos, y debate con ellos. 
Si no te gusta leer y eres amante de la televisión, puedes hacer lo mismo descrito anteriormente con una película o una serie que más te guste.

¿Tienes tableta electrónica u ordenador?


Hay muchos recursos online para mantener la mente activa. Trasládate a los 80 y haz unas partidas al Tetris, el Pacman, al parchís, etc. Comparte tus anécdotas de aquella época con los que tienes al lado. 

Haz un menú semanal con la ayuda de tu familia. 


Haz una previsión de lo que vayáis a comer y busca algún plato que te implique un cierto reto cocinar pero que sea realista.
 A partir de hoy, estos platos los cocinarás tú. 


Haz la lista de la compra cada semana

En este momento es difícil hacer una previsión realista de los recursos alimentarios y del día a día que necesitamos. Hay mucha gente que tiende a plantearse escenarios futuros catastrofistas y hace compras compulsivas. ¡No caigas en ese error y controla la situación! 
Mira bien los alimentos y productos de primera necesidad de los que dispones. Después coge papel y lápiz y anota cuáles son los que realmente necesitas. Si ya tienes el menú semanal hecho te será mucho más 
fácil. 


Con los recibos de la compra puedes crear infinidad de ejercicios. 

Te damos alguna idea: ¿Eres capaz de dividir la compra en categorías? (Pastas y arroces, frutas y verduras, legumbres, carnes, pescados, lácteos, etc.) ¿Cuanto te has gastado en lácteos? ¿Eres capaz de memorizar todas las frutas y verduras? Con los ingredientes comprados, ¿cuantos platos diferentes podrías preparar?  

 

Cuentacuentos

Si tienes hijos o niños en casa, una buena forma para ejercitar tu mente y para acercarte a ellos es explicarles un cuento. La dificultad cognitiva del cuento puedes modular tú. ¿Quieres explicar un cuento conocido? ¿Quieres probar de inventar uno nuevo? Pide que te digan 3-4 palabras e intenta crear un cuento.